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Sr Aquiles Jimenez

Identidades - Escultor
6 nov 2016
3 min de lectura

Actualizado: 16 ago


Un nuevo personaje llega esta semana a nuestro espacio de Identidades.

Se trata de un hombre que ha realizado un importante aporte a la cultura de nuestro país y que, al igual que muchos grandes artistas costarricenses, ha llevado el nombre de Costa Rica mucho más allá de nuestras fronteras.

Y existe una razón adicional para sentirlo cercano:

desde hace muchos años forma parte de nuestra comunidad.

Nuestro personaje nació en Santo Domingo del Roble, Santa Bárbara de Heredia, y realizó estudios de escultura y pintura en el Conservatorio Castella.

Durante sus años de segunda enseñanza ocurrió uno de esos encuentros capaces de orientar una vida.

Conoció a los escultores Olger Villegas y Néstor Zeledón Guzmán, quienes lo acercaron a la talla directa y contribuyeron a encaminar aquella vocación que con el tiempo se convertiría en su profesión y en una de sus grandes pasiones.

Obtuvo el bachillerato en Escultura y Pintura, pero aquello apenas era el comienzo.

En 1972 continuó su formación en el Instituto Profesional Pietro Tacca, en Carrara, Italia, especializándose en la talla del mármol y las piedras duras bajo la guía del escultor Rino Giannini.

Y hablar de Carrara cuando se habla de escultura no es cualquier cosa.

Es hablar de una tierra cuya historia está profundamente ligada al mármol y a algunos de los grandes nombres de la escultura universal.

Aquella experiencia amplió sus horizontes.

Viajó por España, Francia, Inglaterra, Luxemburgo, Suiza, Venezuela y México, conociendo otros espacios, culturas y maneras de entender el arte.

En 1978, nuevamente en Italia, obtuvo la licenciatura en Escultura en la Academia de Bellas Artes de Carrara.

Después llegaría otra etapa fundamental:

enseñar.

Fue profesor de Escultura en el Conservatorio Castella, aquella misma institución que había formado parte de sus primeros pasos, y posteriormente ejerció la docencia en la Universidad Autónoma de Centro América.

Su trabajo comenzó también a recibir importantes reconocimientos.

En 1987, el Consejo Superior de Educación declaró su producción artística Obra de Mérito.

En 2004 recibió una mención de honor en la III Bienal Nacional de Escultura Espacios Vitales por Montaña y su sueño de vuelo, realizada en metal y basalto negro.

En 2011 recibió el Premio Áncora, en la categoría de arte tridimensional.

Y en 2014 fue galardonado con el Premio Nacional Aquileo J. Echeverría de Artes Plásticas, en Escultura, uno de los reconocimientos más importantes de nuestro país para un artista.

Podríamos continuar enumerando estudios, obras, exposiciones y reconocimientos.

Pero Identidades busca también al ser humano que existe detrás de todo aquello.

Y para encontrarlo no tenemos que viajar hasta Italia.

Nos basta llegar a Concepción de San Rafael de Heredia.

Ahí vive desde hace muchos años.

Ahí está su taller.

Y ahí, acompañado por otros escultores, continúa trabajando y dando vida a sus obras.

Me gusta pensar en ese espacio.

Porque para cualquiera de nosotros una piedra puede ser simplemente una piedra.

Un bloque de mármol puede parecer únicamente materia.

El metal, solamente metal.

Pero frente a los ojos y las manos de un escultor ocurre algo diferente.

Él observa posibilidades donde los demás todavía no vemos nada.

Entonces aparecen las herramientas.

El golpe.

El polvo.

La paciencia.

Las horas de trabajo.

Y poco a poco la materia comienza a transformarse hasta que aquello que existía únicamente en la imaginación del artista termina ocupando un lugar en el mundo.

Ese es el oficio de nuestro personaje.

Pero detrás de semejante trayectoria encontramos también a un hombre sencillo, profundamente apasionado por su trabajo y comprometido con el arte al que ha dedicado buena parte de su vida.

Seguidores de Identidades, tengo el enorme orgullo de presentarles a nuestro vecino:

el señor Aquiles Jiménez.

Escultor.

Pintor.

Maestro.

Artista costarricense.

Y desde hace muchos años, también parte de la historia de Concepción de San Rafael de Heredia.

Hoy los invito a hacer algo diferente.

Busquen sus obras.

Siéntense en familia a conocerlas.

Obsérvenlas con calma.

Y cuéntenles a los más jóvenes que algunas de esas piezas nacieron de las manos de un artista costarricense cuyo taller está aquí, muy cerca de nosotros.

Porque Identidades también consiste en descubrir que, algunas veces, aquello que llena de orgullo a todo un país...

se está creando en el taller de uno de nuestros propios vecinos.


 
 
 

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