Sergio Castillo R-G
Actualizado: 18 ago
Identidades Domingo 29 de enero del 2017


Hay encuentros que parecen casuales, pero terminan despertando historias que merecen quedarse en la memoria. Eso me ocurrió cuando me encontré con un gran amigo. De inmediato le pedí que viniera para realizarle un retrato: yo quería tenerlo en el proyecto de Identidades y contar un logro que poca gente ha tenido las agallas de realizar.
Nuestro invitado es un barraco que se lanzó a recorrer el continente americano en su motocicleta, una travesía que puso muy en alto a nuestro país y, desde luego, a nuestro hermoso cantón de San Rafael de Heredia.
¡Wow! Qué gran reto, ¿verdad?
Me gusta imaginar que nuestro vecino tomó una maleta y colocó en ella mucho más que lo necesario para un viaje: empacó su corazón, su coraje, su disciplina, su visión, su esmero, su concentración y su dedicación. Con todo eso bien guardado, tomó aire, se montó en su motocicleta y se lanzó a una travesía que hoy quiero resaltar en este proyecto.
Después de una cuidadosa estructuración y una amplia planeación, emprendió desde algún lugar de los Estados Unidos su largo recorrido hacia Costa Rica. Fue bajando por Centroamérica hasta llegar a nuestro país y, por supuesto, a nuestro querido San Rafael. Pero el viaje no terminaba ahí: debía continuar hacia Suramérica, país por país, deteniéndose en lugares estratégicos para cumplir un objetivo que llevaba en el corazón.
Pasaron los días y las inclemencias del clima intentaron interponerse en su camino. Él, sin embargo, perseveró y continuó.
En el recorrido se encontró con la señora lluvia, el señor viento, el frío extremo, el calor, el bochorno, las heladas, el hielo, la nieve, el polvo y los remolinos de viento. Un sinfín de situaciones que, de una u otra manera, parecían alimentar su espíritu para seguir adelante. Para quienes seguíamos su camino, hubo momentos en que aquellas pruebas parecían sacadas de una película de terror.
Al cabo de tres largos meses regresó a nuestro San Rafael querido. Antes de culminar su viaje en Manuel Antonio, Quepos, publicó en su perfil de Facebook una fotografía de su motocicleta frente a nuestro templo. Al pie de la imagen escribió algo que, para mí, se convirtió en símbolo de orgullo:
“… la mejor foto de todo el viaje. ¡GRACIAS A DIOS, YA ESTOY DE REGRESO SANO Y SALVO!”
¿Se dan cuenta de esa expresión: “la mejor foto”?
Para mí vale cualquier boleto. Después de tantos kilómetros y tantos lugares recorridos, escoger esa imagen dice mucho de lo que San Rafael significa para él. Este es el lugar que lo vio nacer y crecer, y estoy seguro de que, esté donde esté, llevará siempre a nuestro cantón en el corazón.
La noche de la fotografía conversamos largo rato. Recordamos tantas cosas que, si intentara publicarlas todas aquí, necesitaríamos semanas para nombrarlas. Sí les dejo apenas una pincelada: recordamos a muchos personajes de Identidades y, desde luego, una que otra celebración famosa en la que el fuego y las llantas eran los principales protagonistas… ¿?
Pero detrás de la aventura había algo todavía más profundo.
La travesía en aquella motocicleta es una historia digna de admiración, no solo por la distancia o por las dificultades enfrentadas, sino por la motivación que la sostuvo. Después de conocer su historia, sus aventuras y, sobre todo, en honor a nuestra amistad, hoy les presento un retrato que encierra un viaje motivado y guiado por una estrella: #SM32, una estrella que brilla con tanta fuerza que parece hacer temblar el firmamento.
Les presento a mi amigo Sergio Castillo, R. G.
Felicidades, amigo, por cumplir tu promesa. Que Dios esté siempre contigo. Recordá que esta es tu casa y que, por lejos que pueda llevarte el camino, San Rafael siempre será parte de tu regreso.
Y en mi mente quedará por siempre aquella expresión que resume mucho más que un viaje:
“Promise is promise”.






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