Sra Irma Campos
Actualizado: 18 ago
Identidades

Hay personas que llegan a nuestra vida en un momento preciso y, con una decisión, terminan cambiando el rumbo de otra persona.
La propuesta de esta semana se engalana con la presencia de una mujer muy especial para mí y para muchas personas a quienes, por uno u otro motivo, ayudó a llegar hasta donde están hoy.
Recuerdo claramente aquella época del colegio, cuando mi amigo Álvaro González García y yo nos habíamos convertido en los estudiantes “responsables” de la institución… ja, ja. Sí: cada vez que ocurría algo malo, solían pensar que Álvaro y yo éramos los responsables.
Por esas cosas de la vida, salí de clases durante un tiempo. Cuando decidí regresar, me cerraron las puertas del cole y en la Dirección me indicaron que era imposible aceptarme nuevamente. Para consuelo, creo que no era el único con aquel problema, ocasionado precisamente por esa “responsabilidad” de la que les hablé antes.
Pero yo tenía un objetivo muy claro: continuar con el bachillerato.
Como en la Dirección del cole no encontramos una solución, decidimos buscar ayuda en otra instancia. Pedí una entrevista con la supervisora del circuito de Heredia, nuestro personaje de hoy. Ella escuchó con comprensión nuestros argumentos y tuvo la valentía de extendernos una mano para que pudiéramos continuar con nuestros estudios.
Ese gesto significó mucho más que un trámite.
Por eso Identidades presenta hoy a una persona que forma parte de mi propia historia: la señora Irma Campos. Ella me dio el apoyo que necesitaba, confió en nosotros y nos brindó las sugerencias y el acompañamiento necesarios para regresar al cole bajo un estricto compromiso disciplinario.
Hoy doy gracias infinitas a Dios por aquella oportunidad.
Porque a veces una persona no necesita que le regalen el camino; necesita que alguien le permita volver a caminarlo.
Con ustedes, doña Irma Campos, una mujer que, en un momento decisivo, decidió confiar y tender una mano.
Como siempre, los invito a escribir qué les transmite su imagen y, si tuvieron la dicha de conocerla, qué recuerdo guardan de ella.






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