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Sr. Nelson Hernandez Arce

Identidades - El Profe Ciencias
26 feb 2017
3 min de lectura

Actualizado: 18 ago


Identidades

Hay personas que llegan a una institución cuando todo está construido. Otras tienen el privilegio de verla crecer. Y unas pocas estuvieron ahí incluso antes, cuando todavía era un proyecto y había que creer que algún día sus aulas se llenarían de estudiantes.

Este año celebramos el 50 aniversario de la fundación de nuestro apreciado Liceo Ingeniero Carlos Pascua Zúñiga y, por ese motivo, Identidades presenta hoy a un personaje estrechamente ligado a su historia.

Quizá muchos de nuestra generación lo recuerden perfectamente y tal vez las generaciones más nuevas no lo conozcan. Lo importante es reconocer que nuestro invitado, todo un caballero, formó parte de aquella ambiciosa junta que tenía como objetivo hacer realidad la construcción de nuestro colegio. Según recuerdo, podría ser además el único sobreviviente de aquel grupo fundador.

Pero su historia no comienza solamente entre aulas.

Don Nelson provenía de una familia de agricultores dedicada especialmente al cultivo y recolección de nuestro grano de oro: el café. De aquella familia surgió también una inquietud por la educación: él y tres de sus hermanos decidieron estudiar en la Universidad de Costa Rica y convertirse en educadores.

Años después, la vida lo uniría todavía más con aquel colegio que había ayudado a fundar.

Don Nelson tuvo el honor de impartir clases en el Liceo Ingeniero Carlos Pascua Zúñiga durante treinta años ininterrumpidos. De alguna manera, fue testigo privilegiado de su nacimiento y crecimiento, viendo pasar por sus aulas a generaciones enteras de estudiantes.

Y para refrescarles la memoria a quienes tuvimos la oportunidad de pasar por sus clases de Ciencias, les hago una pregunta:

¿Quién podría olvidar aquella manera tan metódica con la que aprendimos a realizar la disección de un sapo?

Pero no todos los recuerdos ocurrieron dentro del aula.

Como les comenté, don Nelson provenía de una familia de agricultores y parte de su trabajo implicaba transportar bombas para fumigar los cafetales en el cajón de su pickup. Recuerdo perfectamente que, durante un recreo, un grupo de alumnos decidió “tomar prestadas” aquellas bombas para jugar de Cazafantasmas.

Y ahí salieron, bombas en mano, pasando por la soda de la Macha como si estuvieran en plena misión.

¡Momento épico!

Seguramente quienes fueron estudiantes de aquellos años tendrán muchas otras historias. Yo podría pasar toda la noche escribiendo anécdotas y todavía quedarían recuerdos por contar.

Por eso, en el marco de estos cincuenta años de nuestro querido Liceo, Identidades quiere presentar al señor Nelson Hernández Arce, profesor de Ciencias y uno de los hombres que estuvo ligado a la institución desde sus primeros pasos.

Porque cincuenta años de un colegio no se construyen solamente con paredes, pupitres y aulas. También se construyen con las personas que creyeron en él antes de que existiera, con quienes dedicaron buena parte de su vida a enseñar y, por supuesto, con las generaciones de estudiantes que todavía pueden contar lo que ocurrió entre aquellas paredes.

Don Nelson pertenece a esas tres memorias: la del fundador, la del profesor y la de sus alumnos.

Así que hoy la historia también queda en manos de ustedes.

Déjennos sus anécdotas de las clases de don Nelson Hernández, aquellos recuerdos que todavía les provoquen una sonrisa y, adicionalmente, cuéntennos qué les transmite su retrato.

Tal vez, entre todos esos recuerdos, podamos reconstruir también una pequeña parte de estos cincuenta años de historia de nuestro Liceo.


 
 
 

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