Buscar
  • Javier Camacho Valerio Abnegado

Javier Camacho Valerio


Identidades – La historia de un pueblo narrada en retratos de autor Proyecto declarado por el Ministerio de Cultura – De Interés Cultural para Costa Rica

Bienvenidos a la segunda entrega de retratos de autor de Identidades.

Retrato No.1 (II Parte)

Esta vez vamos a desarrollar un concepto que logra describir a nuestro invitado, nos vamos a enfocar en la palabra abnegación y vamos definir tal cual lo indica la real academia española donde dice:

“El término abnegación proviene del latín abnegatĭo.

Según la definición que presenta el diccionario de la Real Academia Española (RAE), se trata del sacrificio que alguien hace de su voluntad, de sus afectos o de sus intereses.”

Siempre sus sueños y anhelos fueron buscar la manera de ayudar a las demás personas, pues durante su formación, sus padres le inculcaron buenos principios y sobre todo el amor por el mas necesitado; motivo por el cual cuando nuestro retratado ingresa a la universidad busca cursos de Desarrollo Humanitario y Rural….yo en lo personal desconocía que existían esos cursos universitarios.

Es en la universidad que se cruza con una organización denominada One World Center, donde descubre la gran posibilidad de salir del país a capacitarse en sistemas y ayudas humanitarios, en este punto ya su destino estaba claro y sus metas bien definidas, su gran personalidad y los principios aprendidos de su hogar, lo impulsaban a perseguir un espacio con esta organización.

Con ese ímpetu de tico decidido, se lanzo a trabajar en todo lo que pudiera, para recaudar fondos para sus metas, en mas de una ocasión se le vio en eventos como fotógrafo, quizá alguno en aquel momento logro comprarle un número de alguna de las rifas que organizo o quizá tuvieron la oportunidad de comprar alguna de las artesanías de materiales reciclados que sus padres le hacían para que vendiera y recaudara los fondos.

En poco tiempo y gracias al apoyo de su familia y amigos y sin quitar merito a su gran esfuerzo, asegura su boleto dentro de la organización, nuestro amigo califica a la beca de One World Center y viaja poco después a Michigan USA.

Pasa al menos seis meses aprendiendo temas relevantes del mundo, aprendiendo temas en sociología, política, todo en torno de temas humanitarios, sin dejar de lado que para subsistir en el campus era necesario ser auto suficiente, razón por la cual lo forman en un equipo que tiene como meta mantener las fincas, el aseo, el orden, cocinar, buscar y/o cultivar sus alimentos y conseguir dinero para viajar a su destino final, realmente un gran aprendizaje de trabajo en equipo, por que todos tenían que pasar la prueba o todos se quedaban excluidos del programa y tenían que regresar a sus países natales.

Su equipo califica y definitivamente van a viajar a África, donde les toca 2 espacios en Mozambique y otros 4 espacio en Malawi, a nuestro vecino le toco viajar a Mozambique un proyecto que se llama “Comida para el conocimiento” el cual básicamente dicta que una panza con hambre no puede estudiar ni trabajar y su trabajo era distribuir comida.

Ya instalado en Mozambique se topa con una filosofía cultural de Africana, que se llama Ubuntu, la cual se trata de la hospitalidad que los africanos tienen para los visitantes, ellos se esmeran para recibirles en sus hogares y darles comida y un lugar donde dormir, esta filosofía y forma de pensar de los africanos impacta nuestro vecino, su corazón se acelera y comienza a enviarle señales de adrenalina para buscar la manera de hacer algo por esas personas que lo han recibido en el seno de sus hogares de una forma hospitalaria y decente.

Le conmueve la voluntad de los niños que estaban estudiando en una escuela cuyo techo había sido arrasado por una tormenta, aun así no dejaban de recibir clases, esto es algo que le quita el sueño y piensa en al decadencia versus la voluntad de esta gente, no solo es la alimentación, también son las condiciones en las que están actualmente.

Nace una esperanza; a nuestro vecino se le viene a la mente y al corazón para lo que realmente fue entrenado y para lo que realmente el quería estar ahí – ayudar a los demás- decide hacer una campaña en el Facebook donde se pone como menta recaudar al menos 250.000 colones, para poner el techo nuevo a esa escuela y crear un play de llantas y ponerle vida y color al centro educativo, de manera tal que los maestros y los niños tuvieran un lugar en mejores condiciones para el estudio.

El movimiento del Facebook fue bien acogido y al cabo de un mes ya se había duplicado la cuota y siguió llegando el dinero hasta tener lo suficiente para construir una escuela; gracias a su preparación de trabajo en equipo, realiza una reunión en la comunidad para que se organicen y se pongan a trabajar en el diseño y la construcción de la escuela, ya había dinero ahora solo faltaba practicar lo aprendido para que en lugar de llegar con una escuela hecha, el pueblo tuviera la responsabilidad de la construcción del recinto y con ello lograr un sentido de pertenencia para que la apreciaran y cuidaran constantemente.

Es con esta iniciativa “la construcción de una escuela” que con el paso del tiempo nuestro vecino y amigo costarricense comienza la creación de una ONG llamada APOFU (Ayuda para el futuro) y de regreso a USA tiene la oportunidad de salir hacia Malawi, donde llegan a un campo de refugiados que recibe únicamente ayudas humanitarias por que los refugiados no pueden salir del campo.

Toda la alimentación y cosas para vivir les llega por medio de la UNU, es en este campo nuestro vecino apoyado por un equipo mas grande, inicia nuevamente el mismo proyecto que llevaron acabo en Mozambique, ahí construyen una escuela para la gente del campo de refugiados ya con una visión mas definida y con un proyecto que va de la mano con un estilo de vida de autosuficiencia, donde esperan dar clases de permacultura (agricultura en pequeños espacios), el manejo de los desechos fecales como fertilizante, etc.

Los proyectos de la ONG APOFU continúan, por lo tanto le invitamos a seguir la pagina de APOFU y cuando desee realizar una donación tenga en cuenta esta historia y el Rafaeleño con abnegación que cruzó nuestras fronteras con un motivo que nos enorgullece.

Esta semana en Identidades, les presento a Javier Camacho Valerio el joven de apenas 24 años que construye dejando a San Rafael de Heredia y a Costa Rica muy en alto con el mundo.


0 vistas
  • facebook-square
  • flickr-square
  • Twitter Square

© 2016 por Jonathan Garcia. Producido por JF Studio CR